lunes, 18 de abril de 2016

FLAN VEGANO DE CHOCOLATE (SIN HUEVO)


   Este flan está sencillamente delicioso. Ideal para los que no pueden comer huevos por alergias o por propia elección.
   Está hecho con agar-agar, un gelificante 100% vegetal obtenido de algas marinas. Su componente más importante es la fibra, así como minerales como el potasio, el calcio y el hierro.
   Además de ser muy fácil de hacer, también permite ahorrar energía, pues no necesita horno para la cocción como ocurre con los flanes de huevo.

Ingredientes para unos 6 flanes pequeños:

  • 500 cc de leche de soja (también puede ser de vaca si no tienes alimentación vegana).
  • 45 gr de azúcar moreno.
  • 100 gr de chocolate negro especial para postres.
  • 2 cucharaditas de postre rasas de agar-agar en copos (si es en polvo, pondremos la mitad).

Elaboración:

  
Poner en un cazo al fuego la leche de soja.


Cuando rompa a hervir, añadir el agar-agar y cocer durante 2 minutos aproximadamente.


   Añadir entonces el chocolate troceado y el azúcar para que se funda todo, removiendo frecuentemente con unas varillas.



   Cocer durante unos minutos más (2-4 min) hasta que esté todo bien unificado y rematar fuera del fuego batiendo con la batidora de mano para asegurarnos de que el agar-agar está bien disuelto y no encontrarnos grumos cuando gelifique.


Verter en los moldes y dejar enfriar a temperatura ambiente y luego meter en el frigorífico.



martes, 29 de diciembre de 2015

MASA QUEBRADA DE ACEITE DE OLIVA

    (No os fijéis en el tamaño de la masa de las fotos, yo la he hecho más pequeña)



  • Ingredientes (para una tartera grande): 
    • 280 gr de harina de trigo blanca (yo le puse una pequeña parte de integral).
    • 80 gr de aceite de oliva virgen.
    • Sal.
    • 100g de agua con gas (o agua a la que le añadimos gasificante tipo "tigre").



  • Procedimiento:
 Ésta es la clásica masa quebrada o pasta brisa, tradicionalmente elaborada con mantequilla. En este caso la hacemos más sana, y ¡no por ello menos rica!, a base de aceite de oliva.

 Yo la he hecho con un procesador de alimentos con el accesorio de amasado, pero se puede hacer perfectamente a mano ya que es una masa fácil de manejar.

 Mezclar la harina con la sal.



  A continuación, añadimos el resto de ingredientes: agua con gas, 


y el aceite de oliva.


Amasamos hasta que se forme una bola uniforme (en el procesador esto toma sólo unos segundos).



Envolver la bola de masa en papel film y dejar reposar en el frigo durante
1 hora, para que no encoja demasiado en la cocción.


Una vez haya reposado la masa (1h), la estiramos con un rodillo sobre un trozo de papel de hornear. Así no habrá que levantar la masa de la mesa de trabajo con el riesgo a que se rompa.


Ponemos sobre la tartera la masa junto con el papel y la acomodamos bien con los dedos.



 Recortamos el sobrante de papel y pinchamos el fondo con un tenedor.


Se mete en el horno precalentado (a 180º) durante unos 20 minutos, manteniéndolo a 180º. Esta precocción se hace para que la masa se seque antes de meter el relleno que corresponda a la receta que deseamos realizar. Así nos aseguramos que no quede cruda.







miércoles, 16 de septiembre de 2015

BACALAO DORADO O BACALHAU À BRÁS




El bacalao dorado o bacalhau à brás, es un plato típico de la cocina portuguesa cuyo ingrediente principal es el bacalao en salazón. Es fácil de hacer y está riquísimo; además, es un plato de aprovechamiento, pues no necesitamos lomos enteros de bacalao, simplemente migas o recortes de piezas que nos hayan sobrado. También se pueden comprar directamente las migas de bacalao en salazón o ya desaladas (nunca fresco). 


Ingredientes para 4 personas:


  • 300 gr de migas de bacalao en salazón.
  • 3-4 huevos (depende del tamaño).
  • 1 cebolla grande o dos pequeñas.
  • 3 patatas medianas.
  • Aceite de oliva virgen extra.
  • Un manojito de cilantro.
  • Sal y pimienta.
  • Aceitunas negras (opcional). Yo no le he puesto.


Procedimiento:


Si no hemos comprado las migas de bacalao ya desaladas habrá que desalarlas 24 horas antes de realizar el plato.
Lavamos las migas de bacalao en un cuenco (traerán mucha sal que habrá que quitar desde el principio) y retiramos ese agua colándolas con un colador.
Volvemos a echar agua hasta cubrir todo el bacalao y metemos en el frigorífico. Iremos cambiando el agua de remojo cada 8-12 horas.




Cuando esté desalado ya el bacalao, picamos bien la cebolla y la ponemos a sofreir en una sartén amplia a fuego medio. Salamos mínimamente.




Mientras se dora la cebolla, troceamos en dados pequeños el bacalao escurrido. Lo añadiremos a la sartén cuando la cebolla esté dorada.





Bajar el fuego y darle unas vueltas al bacalao con la cebolla. El bacalao no necesitará mucho cocinado.
Pelar, lavar y rallar las patatas en un rallador de corte grueso y ponerlas en remojo 10 minutos para que pierdan el almidón.





Las escurrimos y secamos en un paño limpio.




A continuación, podemos apartar del fuego el bacalao y freímos en abundante aceite hirviendo las patatas paja. Las iremos sacando en un plato con papel absorbente para que pierdan aceite.





Lavamos y picamos el cilantro.
Volvemos a poner al fuego el bacalao, echamos los huevos y mezclamos bien dejando el huevo más bien jugoso (en unos segundos estará listo).




Añadimos justo antes de servir las patatas paja, la pimienta y el cilantro picado. Mezclamos y ¡listo!



jueves, 23 de julio de 2015

ZUMO DE REMOLACHA, APIO, MANZANA Y ZANAHORIA



   Este licuado es ideal para depurar el organismo sobre todo si lo tomamos en ayunas por la mañana o entre las comidas. Normalmente, se recomienda consumir las frutas y verduras de forma íntegra con toda su fibra, pero de vez en cuando, un licuado como este nos permite tener un concentrado de vitaminas y minerales muy beneficioso para nuestra salud.

   Hay que tener en cuenta que deberemos utilizar en la medida de lo posible, vegetales de cultivo ecológico sin pesticidas que estén frescos; contendrán más cantidad de agua y serán más fáciles de licuar (a parte de contener más vitaminas).



Ingredientes para medio litro de zumo:

  • Un vaso de agua.
  • 1 remolacha cruda.
  • 2 zanahorias.
  • 1 manzana (yo he utilizado Golden).
  • 1 chorrito de zumo de limón.
  • 1 rama de apio.
   Necesitaremos una licuadora o bien una batidora y un tamiz de tela.


Procedimiento:


   Si utilizamos vegetales de cultivo ecológico, solo hará falta lavar las piezas y trocearlas del tamaño que nos permita introducirlas en la licuadora. Podremos dejar la piel.
   Si por el contrario, utilizamos vegetales no ecológicos, será necesario lavarlos y pelarlos para no tomarnos posibles restos de pesticidas presentes en la piel.




    Vamos licuando los vegetales.



   Al final, añadimos el chorrito de limón para aprovechar su poder antioxidante.




   Añadimos el vaso de agua fresca.



   Mezclamos bien y servimos bien frío. Se recomienda hacerlo en el momento de consumir, pues las vitaminas se van perdiendo con la exposición al aire y la luz.
Si no tienes licuadora, puedes intentar hacerlo batiendo en una batidora potente todos los ingredientes y filtrando después con un tamiz de tela para separar el jugo de la fibra. No lo he experimentado, ¡pero debería funcionar!
Haz la prueba y cuéntame ;)



miércoles, 15 de julio de 2015

HORCHATA DE CHUFA CASERA


  
  Para sobrellevar los calores del verano, nada mejor que esta bebida fresquita.
  Se trata de una bebida vegetal a base de chufas, tubérculos producidos por una planta herbácea llamada Cyperus ("junco" en griego) esculentus ("comestible" en latín), cuyo cultivo data de hace al menos 4000 años. Fue introducido en España por los árabes.
   El clima mediterráneo de Valencia es particularmente propicio para su cultivo.
   La chufa está compuesta principalmente por carbohidratos, seguido por las grasas (en su mayoría monoinsaturadas, omega-9), fibra y proteínas.
   Entre las propiedades de la chufa, podemos destacar las digestivas (contiene enzimas que favorecen la digestión), astringentes, cardiosaludables (por su riqueza en omega 9 que disminuye el colesterol LDL), contiene vitaminas, propiedades probióticas (contiene pectina), inmunológicas, etc.
   Es apta para intolerantes a la lactosa, para embarazadas y durante el período de lactancia.
   ¡¡¡Y encima está buenísima!!!



  
Ingredientes para 1 litro de horchata: 

  • 200 gr de chufa seca (si es de Valencia, mejor).
  • 800 ml de agua fría.
  • Un par de cucharadas soperas de azúcar (yo le he echado aun menos, porque la chufa de Valencia ya tiene dulzor natural, pero depende del dulzor que queramos). Cuanto menos azúcar, mejor.

    Necesitaremos una batidora y algo para filtrar, como un colador fino o una tela de algodón o de organza.

   


Procedimiento:

   



Un día antes de hacer la horchata pondremos las chufas secas en remojo 24h. Las dejaremos en el frigorífico y les cambiaremos el agua una vez.




   

  

   

   Cuando las chufas estén bien hidratadas, las escurriremos y, bien limpias, las pondremos en el vaso de la batidora. Lo ideal es usar una batidora americana potente o un robot de cocina, pero también vale una batidora de mano.


    Añadiremos la mitad del agua fría (unos 400 ml) y batiremos a la máxima potencia unos segundos hasta que esté bien fina la chufa.


   Añadiremos el resto de agua fría y seguiremos batiendo.


   Filtraremos con una malla de algodón, un colador fino o como lo he hecho yo, con una bolsita hecha con tela de organza ideal para filtrar las leches vegetales. 

 
  

   El resto que queda, que es la fibra de la chufa, ¡¡¡¡NO SE TIRA!!!!! se puede aprovechar para otras recetas de repostería como un bizcocho de chufas inventado por la autora del blog alsoldelsur.blogspot.com.es (podéis ver la receta pinchando aquí ).
   Por lo pronto, esta harina de chufa la podéis conservar en el congelador en porciones de 100 gr (es la cantidad que usaremos para un bizcocho :)).
 

   
Endulzamos al gusto con azúcar u otro endulzante (stevia, sirope de arce, etc...), disolvemos bien y servimos muy fría.


 
  



miércoles, 10 de junio de 2015

Llegó el verano 2015 a nuestro huerto urbano

El verano ya ha llegado a nuestro pequeño huerto urbano: ¡tenemos tomates, pimientos y acelgas!