Aprovechando que es la temporada de naranjas aquí en España, vamos a hacer una de mis mermeladas preferidas.
Para esta mermelada he utilizado naranjas dulces de mesa del Valle de Lecrín.
Gracias al agar-agar, una gelatina 100% vegetal de origen marino, esta mermelada tiene un contenido reducido en azúcar (solo el 30% del contenido en fruta, en lugar del 50%), pues permite espesar las mermeladas sin pasarse con el azúcar. Mucho más sano!
Si por el contrario, nos gustan las mermeladas bien dulces, tendremos que poner el 50% de azúcar (en este caso, serían 750 gr de azúcar y nada de agar-agar).
Ingredientes para unos 7 tarros medianos:
- 2400 gr de naranjas (pesadas con la piel). Peladas se quedan en 1500 gr más o menos.
- 450 gr de azúcar blanca.
- 800 gr de agua.
- un limón.
- 4 cucharaditas de postre de agar-agar en polvo.
- 7 u 8 tarros de conserva.
Lavamos la mitad de las naranjas y el limón y los pelamos intentando no cojer la parte blanca. Necesitamos la parte externa de la piel para incorporarla a la mermelada.
Ponemos agua a calentar.
Cortamos esas pieles en juliana fina y las cocemos 10 minutos en el agua hirviendo y otros 10 minutos cambiando el agua para que suelten el sabor amargo.
Mientras cuecen las pieles, quitamos la parte blanca que quedó en las naranjas y pelamos el resto de naranjas.
Troceamos la pulpa y vamos echando los trozos junto con el zumo que van soltando en un cuenco.
Escurrimos las pieles y reservamos.
En la cacerola echamos el agua medida (800 gr) y el azúcar. Lo ponemos a fuego fuerte y removemos hasta que se disuelva el azúcar.
Cuando hierva, echamos la naranja y su zumo y dejamos cocer 30 minutos.
Después, metemos el brazo de la batidora para triturar la naranja (si nos gusta con trozos, batiremos menos).
Añadimos las cáscaras reservadas y cocemos durante una hora a fuego moderado removiendo cada 15 minutos.
Ahora podemos poner a esterilizar los tarros mientras se cuece la mermelada.
Para ello, se ponen a hervir tanto tarros como tapaderas (verificar que las tapaderas están en buen estado) en una olla durante 10-15 minutos. Sacarlos con cuidado y ponerlos a escurrir evitando tocar el interior con los dedos.
Cuando falten unos 7 minutos para terminar la cocción, añadir el agar-agar para que cueza esos últimos minutos y se disuelva por completo.
Llenar los tarros hasta arriba, tapar inmediatamente y poner a enfriar el tarro boca abajo. Así harán muy bien el vacío.








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