jueves, 23 de julio de 2015

ZUMO DE REMOLACHA, APIO, MANZANA Y ZANAHORIA



   Este licuado es ideal para depurar el organismo sobre todo si lo tomamos en ayunas por la mañana o entre las comidas. Normalmente, se recomienda consumir las frutas y verduras de forma íntegra con toda su fibra, pero de vez en cuando, un licuado como este nos permite tener un concentrado de vitaminas y minerales muy beneficioso para nuestra salud.

   Hay que tener en cuenta que deberemos utilizar en la medida de lo posible, vegetales de cultivo ecológico sin pesticidas que estén frescos; contendrán más cantidad de agua y serán más fáciles de licuar (a parte de contener más vitaminas).



Ingredientes para medio litro de zumo:

  • Un vaso de agua.
  • 1 remolacha cruda.
  • 2 zanahorias.
  • 1 manzana (yo he utilizado Golden).
  • 1 chorrito de zumo de limón.
  • 1 rama de apio.
   Necesitaremos una licuadora o bien una batidora y un tamiz de tela.


Procedimiento:


   Si utilizamos vegetales de cultivo ecológico, solo hará falta lavar las piezas y trocearlas del tamaño que nos permita introducirlas en la licuadora. Podremos dejar la piel.
   Si por el contrario, utilizamos vegetales no ecológicos, será necesario lavarlos y pelarlos para no tomarnos posibles restos de pesticidas presentes en la piel.




    Vamos licuando los vegetales.



   Al final, añadimos el chorrito de limón para aprovechar su poder antioxidante.




   Añadimos el vaso de agua fresca.



   Mezclamos bien y servimos bien frío. Se recomienda hacerlo en el momento de consumir, pues las vitaminas se van perdiendo con la exposición al aire y la luz.
Si no tienes licuadora, puedes intentar hacerlo batiendo en una batidora potente todos los ingredientes y filtrando después con un tamiz de tela para separar el jugo de la fibra. No lo he experimentado, ¡pero debería funcionar!
Haz la prueba y cuéntame ;)



miércoles, 15 de julio de 2015

HORCHATA DE CHUFA CASERA


  
  Para sobrellevar los calores del verano, nada mejor que esta bebida fresquita.
  Se trata de una bebida vegetal a base de chufas, tubérculos producidos por una planta herbácea llamada Cyperus ("junco" en griego) esculentus ("comestible" en latín), cuyo cultivo data de hace al menos 4000 años. Fue introducido en España por los árabes.
   El clima mediterráneo de Valencia es particularmente propicio para su cultivo.
   La chufa está compuesta principalmente por carbohidratos, seguido por las grasas (en su mayoría monoinsaturadas, omega-9), fibra y proteínas.
   Entre las propiedades de la chufa, podemos destacar las digestivas (contiene enzimas que favorecen la digestión), astringentes, cardiosaludables (por su riqueza en omega 9 que disminuye el colesterol LDL), contiene vitaminas, propiedades probióticas (contiene pectina), inmunológicas, etc.
   Es apta para intolerantes a la lactosa, para embarazadas y durante el período de lactancia.
   ¡¡¡Y encima está buenísima!!!



  
Ingredientes para 1 litro de horchata: 

  • 200 gr de chufa seca (si es de Valencia, mejor).
  • 800 ml de agua fría.
  • Un par de cucharadas soperas de azúcar (yo le he echado aun menos, porque la chufa de Valencia ya tiene dulzor natural, pero depende del dulzor que queramos). Cuanto menos azúcar, mejor.

    Necesitaremos una batidora y algo para filtrar, como un colador fino o una tela de algodón o de organza.

   


Procedimiento:

   



Un día antes de hacer la horchata pondremos las chufas secas en remojo 24h. Las dejaremos en el frigorífico y les cambiaremos el agua una vez.




   

  

   

   Cuando las chufas estén bien hidratadas, las escurriremos y, bien limpias, las pondremos en el vaso de la batidora. Lo ideal es usar una batidora americana potente o un robot de cocina, pero también vale una batidora de mano.


    Añadiremos la mitad del agua fría (unos 400 ml) y batiremos a la máxima potencia unos segundos hasta que esté bien fina la chufa.


   Añadiremos el resto de agua fría y seguiremos batiendo.


   Filtraremos con una malla de algodón, un colador fino o como lo he hecho yo, con una bolsita hecha con tela de organza ideal para filtrar las leches vegetales. 

 
  

   El resto que queda, que es la fibra de la chufa, ¡¡¡¡NO SE TIRA!!!!! se puede aprovechar para otras recetas de repostería como un bizcocho de chufas inventado por la autora del blog alsoldelsur.blogspot.com.es (podéis ver la receta pinchando aquí ).
   Por lo pronto, esta harina de chufa la podéis conservar en el congelador en porciones de 100 gr (es la cantidad que usaremos para un bizcocho :)).
 

   
Endulzamos al gusto con azúcar u otro endulzante (stevia, sirope de arce, etc...), disolvemos bien y servimos muy fría.